¿Es posible el ahorro energético en hoteles?

Para minimizar los costes en los hoteles, sus instalaciones se pueden beneficiar de aparatos que beneficien la eficiencia energética en sus espacios.

Para lograr el ahorro energético en un hotel hay que contar con aparatos que ayuden a dicha eficiencia. En la actualidad, la revolución tecnológica ha desarrollado todo tipo de aplicaciones que consiguen adaptarse a las necesidades de cada tipo de alojamiento. Es por esta razón que en este artículo vamos a destacar las apuestas más vanguardistas que permiten un consumo responsable que garantice una economía más barata.

Las principales razones por las que un hotel debe empezar a aplicar en sus instalaciones que faciliten el ahorro de energía corresponde a dos factores muy relevantes que se deben tener en cuenta:

En primer lugar, la responsabilidad con el medio ambiente que le corresponde tener tanto al propietario del hotel como a los trabajadores y a los clientes. En un momento tan crítico como el que vive el presente, en el que la sobreexplotación como el petróleo de recursos incrementa la huella de carbono, es importante que se busquen alternativas que permitan mitigar los efectos contaminantes que desprenden algunos de los equipos eléctricos.

Por otro lado, el ahorro económico que, en consecuencia, se consigue con el respeto y la sostenibilidad del planeta. Una conciencia que controla por completo el consumo eléctrico, a través de sistemas que no derrochen energía durante su uso ni transporte, así como que se imponga un consumo justo y limitado de recursos. Este nivel de eficiencia en los equipos provoca que se abaraten los costes a abonar el importe de la factura eléctrica del mes.

Se estima que el consumo energético de un hotel ronda entre el 14% y el 15% del coste de explotación de su complejo. Este porcentaje se puede atenuar mediante sistemas rentables, seguros y que apuesten por una energía limpia. Hay, no obstante, dos apuestas que reducen de manera drástica en los hoteles el presupuesto eléctrico:

  • La apuesta por la domótica, sistemas que automatizan los diferentes equipos electrónicos y electrodomésticos para que mediante el control remoto se puedan programar, encender y apagar sus funciones.
  • Los paneles solares como alternativa al gas natural. Se trata de una instalación de autoconsumo en donde el hotel produce el consumo para su propio recinto. De esta manera, se independiza de la red eléctrica convencional a través de un sistema que garantiza suministro ininterrumpido de luz, gas, calefacción y agua caliente sanitaria.

En este sentido, la Agencia Valenciana de la Energía (AVEN) expone una lista de aplicaciones que pueden contribuir a este ahorro económico.

 

Ahorro económico en la iluminación del hotel

 

Para un alumbrado adecuado, la apuesta por la tecnología LED puede llegar a reducir hasta en un 90% la factura eléctrica, ya que su consumo es menor que las incandescentes. Su vida media oscila los 11 años de media, casi el doble que las bombillas convencionales. 

Su gran ventaja es que se pueden regular, de tal manera que se adaptan a todo tipo de contextos y situaciones sin necesidad de disponer de más lámparas o de cambios constantes de bombillas. Esta versatilidad permite que incluso se puedan moderar de manera automática durante el día. Así, si se detecta la luz del Sol, se apagan para garantizar una iluminación más natural.

 

Ahorro en calefacción y aire acondicionado

 

La calefacción supone el sistema que mayor coste, en el presupuesto general de un recibo eléctrico, ocupa. Por eso es tan importante moderar su uso a través de sistemas como el  aislamiento térmico. Esto consiste en un adecuado sellado de puertas y ventanas para que atrapar el calor en épocas invernales y el frío durante el verano. Así se reducen las horas de aires y estufas en el recinto y habitaciones.

El estudio eléctrico previo de las instalaciones de cualquier hotel que se precie augura un ahorro a corto y largo plazo que agradecerá la dirección.